La madera tuvo raíces…
Cuando vemos un trozo de madera maltratado, usado, un tronco desechado, sabemos que un día fue un gran árbol que tardó décadas en crecer y nace en nosotros el deseo de regresarle su belleza, darle un nuevo propósito….
Del mismo modo, cuando adquirimos maderas finas, vemos en ellas la magnificencia de esos árboles que tardan aún más en crecer y nos brindan los colores y vetas más hermosas.
Enlazamos ambos tipos de madera, para crear diseños que respeten la belleza de cada una.



